CARACAS, Venezuela. Las despampanantes misses rubias, frescas, ojoazules que engalanan la Primera Feria Internacional del Chocolate de Venezuela, conviven ahora con sus similares mulatas, mestizas o nativas, como lo es la mayoría de la audiencia. Resignadas, se adaptan al arcoíris racial como supongo no lo era tanto en épocas pre-chavistas ni lo proyectaba al mundo su antigua televisión.