SAN FRANCISCO, CALIFORNIA.— El único gol de Paraguay contra Turquía cayó en menos de un minuto y medio de juego, y los ojos de mi hija y mi hijo se abrieron asombrados entre el sordo griterío de las gradas del Levi’s Stadium desde donde lo presenciamos sorprendidos… Miré a ellos también anonadado, no solo por la rapidez de la anotación —la más rápida del Mundial—